""
expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

traducir

11.13.2012

LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNETICA Y COMO EVITARLA



Existen un sin número de aparatos domésticos que emiten radiaciones dentro de  nuestro hogar, generando un espectro electromagnético perjudicial para salud y para la contaminación del medio ambiente.
A partir de la década de los 60, se han mencionado sobre los problemas de salud causados por la contaminación de dispositivos eléctricos con alta tensión, se dieron cuanta de que los operarios sufrían dolores de cabeza, insomnio y alteraciones de conducta , por esta razón, se establecen normativas, por ejemplo, se crea La Comisión de Protección contra las Radiaciones. Además de afectar térmicamente la salud, la contaminación electromagnética también genera efectos biofísicos, estos efectos son producidos en el cuerpo por acumulación a lo largo del tiempo de radiaciones eléctricas.
El celular no afecta la oreja por hablar cinco minutos, pero si a lo largo de diez años estás utilizando el teléfono diez veces al día durante cinco minutos cada vez, hay un efecto acumulativo. Son efectos a nivel de la corteza cerebral, de producción de melatoninas, de cambios en el ADN de las células que pueden llegar a degenerar en cáncer... Hay muchos estudios diferentes que apuntan que los valores que consideramos límite, los máximos autorizados actualmente, pueden estar miles de veces por encima de lo que sería recomendable.
Con respecto al radio despertador, este debería estar lejos de nosotros, más o menos a metro y medio. Dependiendo de modelos, suelen tener unos transformadores de pésima calidad y emiten una contaminación eléctrica y magnética bastante elevada.
Entre los artículos que tenemos en casa y que a simple vista no son nocivos para la salud, están las lámparas de mesa, hay que comprobar que el interruptor esté cortando la fase en lugar del neutro, porque si está cortando el neutro en lugar de la fase, está generando un campo eléctrico muy grande. La comprobación se realiza fácilmente con un detector de polos, que puede comprarse en cualquier ferretería. Existe también en nuestro hogar el sistema  Wi-Fi, en primer lugar, no debería estar en el dormitorio y por la noche debería estar desconectado. También dependiendo de modelos, hay teléfonos inalámbricos que emiten como si fueran una antena de telefonía móvil. Y luego están los teléfonos móviles. No deberían ser utilizados por niños menores de 16 años, que tienen el cerebro en desarrollo. Luego, hay otros pequeños electrodomésticos como pueden ser el microondas o el secador, que también emiten pero que no deberían preocuparnos, a no ser que estés todo el día cocinando con el microondas o seas peluquera.